sábado, 10 de julio de 2010

Después de tanto...

Querido Nadie:
Finalmente te transformaste en alguien, alguien a quien no veía desde hace bastante, tanto como para olvidar sus facciones, sus gestos, su risa, su tono, en fin, todo... recuerdo solo algunos detalles, casi exactamente, recuerdo mucho el principio del encuentro (¿funesto?) , no lo sé, no lo he podido decidir, tal vez jamás debió haber sucedido, de no haber sido así seguiríamos intercambiando palabras, a la distancia, al fin y al cabo no necesitábamos más, con eso bastaba...supongo.
Te recuerdo, atrasado, yo temblaba, después de años volvía a esperarte impaciente en una estación de metro como acostumbraba hacerlo. Me paseaba buscándote entre la gente que bajaba del vagón. Por fin, llegaste, sonreí, un beso en la mejilla, un pequeño contacto me hizo casi morir,extrañaba tanto caminar contigo de noche, converzar, contarnos todo, buscar un lugar donde estar, se hacía tarde pero jamás tuve intenciones de querer marcharme, espero que tampoco tú. Pasaron muchas horas, entre caminatas, y lugares, hasta que llegó la hora, debíamos marcharnos, no quería, sabía que después de eso sería inmensamente difícil volver a vernos, lo entiendo, pero no quería aceptarlo, después de todo , un abrazo de madrugada, selló un largo beso en plena avenida...
Esa fué la última vez, esta vez no fué en una estación de trenes, no hubo café, ni converzaciones banales, tan solo un abrazo muy fuerte, y un beso eterno que me hizo casi querer no soltarte jamás...
Alguien,cariño, tal vez no es nuestro momento, quizás nunca lo será, de todas formas y muy a pesar de todo me alegra haberte conocido...